Project co-financed by the ERDF
HUMO OLEA – Fertilizante ecológico contra la desertización
Humo Olea es un excelente fertilizante orgánico-húmico que proviene exclusivamente del tratamiento físico de productos derivados de la producción de aceite bajo condiciones perfectamente controladas. Es ideal para el cultivo biológico de aceituna, viñas, árboles frutales, patatas y en la horticultura. Su producción está basada en la tecnología know how que se desarrolló en la Universidad Técnica Nacional de Atenas por primera vez en todo el mundo.
Humo Olea es:
• Un elemento para mejorar la estructura y la capacidad hídrica del suelo
• Un ecosistema dinámico de acciones biológicas (microorganismos, artrópodos)
• Una fuente de materia orgánica
• Una fuente de nutrientes (nitrógeno, fósforo, potasio).
El proceso de producción de HUMO OLEA convierte la producción de aceite de oliva en una tecnología limpia de carácter integral (Directiva IPPC sobre prevención y control integrados de la contaminación), con cero efecto en el medio ambiente y que garantiza la sostenibilidad del cultivo de la aceituna.
Las materias primas para la producción del fertilizante son exclusivamente los productos derivados del tratamiento de las aceitunas, como los huesos, las hojas del olivo, y líquidos vegetales. En el fertilizante HUMO OLEA, no hay microorganismos fitopatogénicos o semillas de malas hierbas, ya que solo la parte alta de los olivos se utiliza en el proceso de producción. El uso de materias primas estándar en proporciones estándar, junto con un procedimiento estándar de compostaje asegura una calidad invariable en el compost resultante.
El producto de compostaje que ya está a la venta bajo el nombre de HUMO-OLEA ha probado tener todas las características de un excelente fertilizante biológico, ideal para cualquier explotación orgánica. Las ventajas de HUMO-OLEA son las siguientes:
• Mejora las características físicas (estructura) del suelo, creando gránulos de un tamaño tal que el terreno se vuelve esponjoso. Esto supone una mejor ventilación de las raíces de las plantas y un mejor drenaje, y como resultado se obtiene un suelo más rico.
• Fomenta la actividad de las bacterias del suelo debido al alto contenido orgánico del compost. Como resultado, se producen polímeros extracelulares, creando gránulos cuya presencia mejora la capacidad de retención hídrica del suelo.
• Incrementa la capacidad de intercambio catiónico del suelo, y consecuentemente, el suelo es más capaz de enlazar los nutrientes necesarios para el crecimiento de las plantas, impidiendo que se filtren hacia aguas subterráneas. La alta capacidad de intercambio catiónico del suelo también puede deberse a la distribución en forma de gránulos del compost.
• Contribuye en gran medida a un desarrollo bien estructurado de los eco sistemas del suelo, donde se logra una simbiosis armoniosa de las bacterias con los protozoos. El ciclo de los nutrientes (como la conversión de nitrógeno orgánico en nitratos) se completa con éxito a través de esta simbiosis. Esto resulta en un suelo saludable con una vida equilibrada alrededor de las raíces de las plantas.
• Pone remedio a suelos contaminados o cansados por la agricultura intensiva, que utiliza biocidas como el metil bromuro.

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