Aplicación del PROTOCOLO DE ITACA

Aplicación del PROTOCOLO DE ITACA
El campo de acción es la construcción y edificación sostenibles, que comprenden todos los aspectos técnicos, institucionales y políticos relacionados con el concepto de edificios sostenibles: tecnologías sostenibles y de eficiencia energética (diseño ecológico, materiales ecológicos, electrodomésticos que permiten el ahorro energético, domótica, eliminación de residuos, etc.) y los escenarios institucionales y políticos para la eco certificación (acuerdo entre los gobiernos centrales y regionales, procesos a seguir para conseguir incentivos para inversores públicos y privados, etc.)


Esta acción puede reconocerse como de apoyo y promoción de la eco-innovación en el ámbito concreto de la edificación sostenible porque contiene la metodología y pautas a seguir por los inversores públicos y privados durante el proceso de creación de un edificio sostenible en todas sus fases y más concretamente, en el diseño, elección de materiales, construcción operativa, aplicación de tecnologías eco innovadoras y de eficiencia energética, reutilizado de materiales, eliminación de residuos y evaluación de la eficiencia energética integrada de los edificios tanto para edificios nuevos como antiguos.

En cuanto a la regulación de los edificios sostenibles (Protocolo de Kyoto, Directiva europea 2002/91/EC sobre eficiencia energética de los edificios, Decreto Ley italiano 192/2005 sobre "Normas para la aplicación del Plan Nacional de Energía sobre el uso racional de la energía, ahorro energético y desarrollo de energías renovables”), el Instituto ITACA desarrolló el protocolo ITACA como una herramienta procedimental y metodológica para regular una construcción medioambientalmente sostenible.
Al establecer un grupo de trabajo específico (6 de diciembre de 2001), el Instituto ITACA ha subrayado la necesidad de iniciar una comparación entre las distintas regiones italianas, para permitir la formulación de un conjunto de reglas compartidas de acuerdo a las cuales se definirá el umbral y los requisitos necesarios para la preparación de proyectos de edificios verdes y edificios eco sostenibles. Basándose en esta idea, se ha creado el protocolo de trabajo ITACA, que permite evaluar la sostenibilidad de los edificios basándose en:

•    certeza científica,
•    interés público,  
•    simplicidad.
 
El Instituto ITACA, creado en 1996 y promovido por las regiones italianas bajo el nombre de  “Istituto per l’Innovazione e transparenza degli appalti e la compatibilità ambientale", es una especie de asociación federal cuyo  propósito es poner en marcha acciones e iniciativas compartidas por las regiones y provincias autónomas italianas para promocionar y asegurar una coordinación técnica efectiva entre estas y que además proporcione:  

•    La definición y el desarrollo de procedimientos para la gestión y/o concesión de contratos, a través de la introducción de sistemas de calidad en procedimientos administrativos inspirados por los principios de las normas de estandarización.
•    La promoción y diseminación de buenas prácticas en servicios, suministros y obras públicas para conseguir calidad urbana y sostenibilidad medioambiental.

En la sesión del 15 de marzo de 2007, la Conferencia de las regiones y provincias autónomas, aprobó la ley regional sobre “Normas estándar para edificios sostenibles”. Tal propuesta fue redactada por el grupo de trabajo coordinado por la  arquitecta Silvia Catalino, de la región de Las Marcas.

La acción quiere proporcionar un conjunto de reglas compartidas de acuerdo a las cuales se definirá el umbral y los requisitos necesarios para la preparación de proyectos de edificios verdes y edificios eco sostenibles. Basándose en esta idea, el protocolo ITACA permite evaluar la sostenibilidad de los edificios.

Dicho instrumento está formado por un conjunto de reglas y requisitos que enumeran el tipo de actuación; no sólo los parámetros de un aspecto concreto (como el aislamiento termal, etc.), sino que identifica el objetivo final que se busca, que principalmente busca la reducción del consumo de energía por debajo de un umbral definido previamente.

El proceso de evaluación ayuda a objetivar la eficiencia del edificio, proporcionando una base común de referencia para todos los inversores (propietarios, constructores,  diseñadores y operadores del sector), quienes definirán sus estrategias para el desarrollo de un enfoque del edificio sobre la base de los resultados ya vistos.
Otro aspecto importante de la aplicación de sistemas de valoración de este tipo, es la facilidad para transmitir el grado de eficiencia alcanzada, promocionando así la calidad medioambiental  a través de un certificado de sostenibilidad reconocido a nivel internacional.

La actividad se desarrolla a través de comités y grupos de trabajo, además de los técnicos regionales y representantes de los gobiernos locales y organizaciones que representan los intereses del sector. Esto ha permitido, en primer lugar, una comparación extensa y práctica con base en cuestiones especializadas, y en segundo lugar, el intercambio de conocimientos y de proyectos para la creación de hipótesis socio-económicas y medioambientales de desarrollo en el sector.

El protocolo representa un instrumento extremadamente innovador para Italia,  que las regiones italianas han empezado a perfilar de manera coordinada y uniforme, definiendo las principales líneas de gestión de edificios verdes y la eco-sostenibilidad de los edificios. Para ello, han realizado un estudio detallado de la situación en distintos sectores y del intercambio de información entre aquellas regiones que tienen ya experiencia en este ámbito, para así desarrollar una sinergia cognitiva y estrategias comunes en este campo.
 Así, es posible aunar todos los requisitos de bienestar y facilidad de uso de los edificios que permiten obtener una mejor calidad de vida dentro del marco de los sistemas ecológicos y renovar los recursos naturales a través de la reducción del consumo de energías no renovables, para obtener así el equilibrio entre los sistemas naturales y antropogénicos.

Debe ponerse de relieve que las características climáticas, sociales, medioambientales y urbanísticas que se dan en los territorios regionales, no permiten una aplicación precisa del Protocolo, sin embargo permite que todos los principios subyacentes a los edificios verdes y los edificios sostenibles, y dirigidos a la construcción de edificios de acuerdo con el principio de respeto por el medio ambiente circundante se compartan y se propongan con el objetivo de obtener un nivel más alto de confort para las personas que habitan en ellos.

 
 
Impresión